Dedicado a mi angelito ÁNGEL WLADIMIR GARCIA CORONADO

Quiero compartir con mis amigas lo que vivi con mi angel y una carta que le hice con todo mi corazón,pronto cumplirá 3 añitos en el cielo,perdonen las faltas de ortografia quiero dejarla tal cual cuando lo escribi lo tenia en mi pancita te llevo en mi corazon. Hola, me llamo Erica. A los 42 años recibí la más linda noticia, que sería mamita. Fue un poco complicado porque tenía varias enfermedades en mi cuerpo, entre ellos Enfermedad de Addison y cáncer pulmonar, no lo dudé y seguí adelante. Nos preparamos todos para la llegada de nuestro bebé, me hice todas mis ecografías y estaban excelentes, era un bebé sano, incluso me dijeron que me iban a hacer otra ecografía para verme como iba su maduración pulmonar ya que yo estaba teniendo problemas de saturación (bajo oxígeno en la sangre) debido a mi problema pulmonar. Fui con alegría a saber cómo seguía y saber su sexo. Ese día no lo olvidaré jamás. Entré a la sala de la ecografía, yo feliz fui con mi hija de 17 años y vimos que se sentía su corazón tan fuerte y en eso el doctor me dice: ¿Oye, tienes más ecografías? Sí, le dije. Está todo bien, y él me dice: No está todo bien, tu bebé tiene acraneoencefalia. Tu bebé se morirá en tu vientre porque no tiene cerebro. Dios dije yo, que será eso… Fue tan frío, ya me había acostumbrado a que cada vez que iba a control me decían que era vieja y que cómo se me ocurrió embarazarme. Lo escuché siempre en el embarazo, vi como dos doctores discutían porque en las eco no vieron que el bebé tenía anencefalia. Me dijo: Te tengo una buena noticia, podemos sacarte al bebe porque es inviable y peligra tu vida. Yo le dije esperaré hasta lo más que pueda. Me dijeron que mi líquido amniótico lo estaba dejando sin nada de cabecita y casi me morí. Me pregunté si yo lo seguía matando dentro de mí. Llegué a los 6 meses apenas, ya no saturaba bien y decidieron hacerme un parto programado porque mi vida no daba más, a lo cual accedí porque tenía 4 hijos más que me necesitaban. Me dijeron: Tu hijo está vegetal y sus movimientos los provoca la placenta, pero yo no lo viví así, yo sentí que estuvimos unidos desde que se empezó a formar, unidos por siempre.
El nació el 27 octubre 2012 y duró 23 minutos. Lo conocí y lo amé en cuanto lo vi, le di cristiana sepultura porque hasta eso se negaban en dármelo porque lo querían para usarlo en las universidades. Luché y lo dejé descansar en el cementerio de Quilicura. Mi bebé se llamó Angel Wladimir García Coronado. Cuando nació estaba con su carita enojada y cuando falleció sonrió. Me queda la alegría que esa sonrisa fue para Diosito, cuando lo vio y le colocó sus alitas.
Quiero compartir con ustedes esta carta que le hice a mi ángel cuando lo tenía en mi guatita.

Carta de un bebé con anencefalia

Hola mamita, te contaré que hoy me he comenzado a formar dentro de ti. Por ahora soy sólo un huevito pero estoy lleno de amor. Mamita, me pregunto cómo seré y que seré, ¿Seré hombre o mujer?…
Que felicidad siento mamita, se están formando las facciones de mi cuerpecito, mis manitas, mi piecitos y mi corazón comienza a latir. Ya puedes escuchar el latido de mi corazón. No quiero preocuparte pero creo que algo está pasando en mi cabecita, tengo como una heridita pero no te preocupes, no me duele. Mamita, tengo tanta ilusión de conocernos, de compartir. Hoy te escuché que haces planes para comprarme ropita, que lindo, ojalá toda me quede buena. Vamos a compartir tanto tiempo juntos, que bien lo vamos a pasar. Pero mamita, ¿te acuerdas de la herida que tengo en mi cabecita? ¡Sigue creciendo! Mis ojitos son más grandes, pero yo creo que son así para verte mucho mejor y decirte que te amo. Han pasado los meses mamita, trato de comunicarme contigo, te pateo, mi corazón late cada vez que escucho tu voz. ¡Que feliz me siento mamita! Mira, ahora estoy dando vueltas dentro de esta burbujita, que contento me siento. Hoy hemos comido de todo lo que me gusta a mí. Que feliz me siento de escucharte y ¿Sabes? Escucho tu corazón y se conecta con el mío, qué lindo mamita! Somos sólo uno los dos, nuestro corazoncito nos une.
Mamita, he escuchado que hoy tienes hora para el doctor y me vas a ir a conocer, que felicidad tengo. Pero hay algo que quiero decirte antes que veas mi herida. No soy sano, pero no te preocupes, a mí no me duele. Estoy con ansias aquí y te amo cada día más.
Mamita, mamita, ¿Qué te pasó, te dio penita verme? ¿Por qué lloras si yo estoy bien? Escuché que ese doctor te dijo que tengo acraneo, ¿Qué es eso mamita? ¿Será mi herida que tengo? No llores mamita, pero si no me duele. ¿Ves? Estoy feliz, no llores por lo que te dijo el doctor que soy vegetal. No mamita, mírame. Si mi corazón late junto al tuyo, mira te he dado una patadita. No llores mamita.
Hoy me siento muy triste, viste a oros doctores y te dijeron que yo me moriría. No mamita, no llores, porque si no te puedo conocer, siempre tu corazón estará conectado con el mío y me has dado tanta felicidad. Hemos comido juntos, hemos reído, llorado juntos, nuestro amor es muy grande.
Mamita, he escuchado que alguien te dijo que yo seré un ángel. ¡Qué hermoso mamita! Me iré al cielo y desde ahí te veré siempre, tú no me verás pero yo a ti sí.
No llores mamita, si esta herida no me duele. Hoy escuché que el doctor me dijo que esta herida se llama anencefalia. ¿Qué será eso mamita? Esa palabra tan fea y cruel. ¿Será lo que me provoca que mis ojitos sean más grandes? No sé mamita, pero mamita, te quiero decir algo. Ya no me sigas comprando ropita que a donde voy a estar no la voy a necesitar. No vamos a poder jugar juntos y que pena, no te podré decir con mis palabras que te amo, pero cada vez que vayas a control al médico y te realicen una ecografía haré latir mi corazón más fuerte para que sepas que aquí estoy y que estoy feliz de estar creciendo en la guatita de mi mamita.
Mamita, hoy hablas que pronto llegará la hora de conocerte, cuando te vea quizás quiera decirte tantas cosas, abrazarte, darte un beso, llorar, gritar, pero no podré mamita. Pero te quiero pedir que me des un gran besito. Pero si yo no alcanzo a conocerte quiero que sepas que te amé mucho y fui feliz. Sí, fui muy feliz de tener una mamita como tú.
Sabes mamita, ha llegado la hora de conocernos, estoy naciendo, veo varios brazos que me reciben pero, ¿Sabes mamita? Veo unos brazos que son especiales, son brazos llenos de luz. Me abrazan y me acarician. ¡Que bien me siento en esos brazos! No son de un doctor, estos brazos son de Jesús mamita. Ya he nacido y no tengo dolor. Ahora estoy aquí con el Señor. Mira, estoy viéndote, no llores, no llores si yo te estoy dando un besito mamita. No llores. ¿Sabes mamita? Tengo que contarte algo, ahora tengo unas alitas. Ahora por fin soy un angelito y que feliz me siento. Sabes, es casi igual a cuando estaba en tu guatita. Aquí en el cielo siempre te protegeré porque tú y yo estamos conectados por nuestro corazón y cada vez que te acuerdes de mí, lleva tu mano a tu corazón y cuando sientas ese latido fuerte, ten por seguro que el mío estará junto con el tuyo, diciéndote que te amo. Bueno mamita, hoy te dejo en mi vida terrenal pero quedo en la celestial porque ya soy un ángel. Tu ángel que nació con una enfermedad llamada anencefalia.

Dedicado a mi angelito ÁNGEL WLADIMIR GARCIA CORONADO

Testimonio de Erica Patricia Coronado Flores.

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