Soy Pro-vida!! Los niños enfermos en el vientre merecen todas las oportunidades.

Mi nombre es María Belén Boscán. Quede embarazada en marzo 2015, era un embarazo no planeado y muy inesperado pero que nos hizo felices desde el instante mismo que supimos seríamos padres.

Yo estaba embarazada y con todo ese cúmulo de emociones que trae un bebé me preguntaba como sería a quien se iba a parecer, como sería su voz cuando ya hablara… en fin miles de cositas y sueños pasaban por mi cabeza imaginando a mi pequeño tesorito. Sin embargo, en la semana 12 de mi embarazo me dijeron que mi hijo venia mortalmente enfermo (trisomía 18) y que lo máximo que viviría serían 7 días… a pesar de todo ese diagnóstico yo seguí con mi embarazo dándole a mi hijo la única vida que tenía posible…la vida dentro de mi vientre. El 30 de septiembre de 2015 mi hijo nació y murió, yo lo mantuve lo más que pude, le di lo mejor de mi, compre ropita linda para el, comí lo que se me antojo y le di todo el amor que pude!!! Mi hijo igual murió pero murió por que ese era su destino y yo sabía que moriría y preferí que lo hiciera el en su tiempo y con las limitaciones de vida que tenía pero yo le di la vida que pude no lo mate por que estaba enfermo!!!
Mi hijo murió y aunque me duele el alma cada día por no tenerlo tengo mi conciencia en paz, mi hijo nació y lo abrace, lo conocí y le di gracias a la vida y a Dios por darme la oportunidad de ser mamá. Mi vida estaba en posible riesgo por las complicaciones propias de ese tipo de embarazo pero yo intente y me mentalice a que todo era poco a poco y un día a la vez. Ahora estamos con psicólogo tratando de aprender y de llevar bien este duelo pero es un duelo sano un duelo de que perdimos un hijo por que ese era su destino y no tengo un duelo por que mate a mi hijo enfermo. Les presento a mi hijo se llama Joaquín y ahora está en el cielo por que la vida así lo quiso…
IMG-20151007-WA0018

Cuento mi historia para que todas aquellas mamás que atraviesen por un diagnostico de «inviabilidad fetal» luchen día a día por darle a ese pequeño hijito lo mejor de si mismas, denle amor, hagan todo como si fuese un embarazo que tendrá un final feliz y sepan que cuando llegue el día malo, el día de despedir a su bebé por que ya se cumplió el tiempo que tenía destinado ustedes queden con la conciencia limpia y con el alma diáfana sabiendo que le dieron todo lo que pudieron a su hijito enfermo.

Es doloroso perder un bebé pero creanme es más sano vivir un día a la vez que adelantar el final de su hijo por el egoísmo de no soportar el hecho que el esté enfermo. Al final el bebé igual morirá pero en su tiempo no en el de las manos de sus padres.

Yo apuesto por la vida y por eso estoy en contra de la causal por «inviabilidad Fetal» propuesta por los diputados chilenos. Tal vez las madres que como yo han pasado por una situación tan triste no podamos hacer nada para evitar finalmente que el senado apruebe esa ley pero si creo que con nuestro testimonio podemos alentar a otras mamás a continuar hasta el final natural que la vida le dió a su bebé.

El amor todo lo puede, todo lo espera y todo lo soporta.

 

Ayúdanos a extender la voz y compártelo!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someone
To Top